La simulación en salud continúa evolucionando hacia formatos cada vez más centrados en la experiencia del estudiante. En este contexto, el uso del escape room en simulación clínica comienza a consolidarse como una estrategia innovadora dentro de las metodologías activas, integrando aprendizaje, toma de decisiones y trabajo en equipo en escenarios dinámicos.
El Primer Medscape Room Challenge UNISANITAS se presenta como una prueba piloto que busca precisamente eso: explorar el potencial del escape room en salud como herramienta pedagógica en la formación de profesionales. Más allá de la novedad del formato, esta iniciativa pone el foco en una pregunta clave para la educación en ciencias de la salud: ¿cómo diseñar experiencias que realmente promuevan aprendizaje significativo?
Escape room en salud: del juego a una estrategia de aprendizaje activo
Lejos de ser solo una actividad lúdica, el escape room en simulación clínica implica el diseño intencional de experiencias donde cada desafío responde a objetivos de aprendizaje específicos. Este evento desarrollado por CMAPS y la Facultad de Medicina de UNISANITAS, el enfoque no está puesto únicamente en “jugar”, sino en cómo transformar esa dinámica en una experiencia educativa estructurada.
Durante la primera jornada, el programa integra conferencias vinculadas a la simulación, incluyendo temas como bioética, evaluación de calidad e investigación en educación médica. Sin embargo, el eje diferencial aparece en la incorporación del escape room en salud como entorno inmersivo, donde se pone en práctica el aprendizaje activo y la resolución de problemas en tiempo real.
El taller de diseño es uno de los puntos más relevantes de esta experiencia. Allí, los participantes trabajan en la construcción de escenarios, narrativa, secuencia de retos y lógica de progresión, alineando cada componente con principios de simulación clínica y metodologías activas. Este enfoque permite entender que el valor no está en la complejidad del recurso, sino en la coherencia entre el diseño y los objetivos educativos.

Metodologías activas en simulación: de la implementación a la evidencia
El segundo día del evento traslada el diseño a la acción. Los equipos presentan sus propuestas de escape room y participan en un concurso que permite observar cómo estas experiencias funcionan en la práctica. Este tipo de instancias resulta especialmente valioso, ya que convierte al escape room en simulación clínica en un objeto de análisis y no solo de implementación.
Esta iniciativa va a permitir generar primeras evidencias sobre el uso del escape room en salud dentro de programas formativos. ¿Qué tipo de habilidades promueve? ¿Cómo impacta en la toma de decisiones? ¿Qué nivel de fidelidad es necesario para lograr inmersión? Estas preguntas son centrales para avanzar en la integración de metodologías activas en simulación.
El Medscape Room Challenge UNISANITAS se desarrollará en el Auditorio UNISANITAS Sede Norte (CMAPS, Calle 170 No. 8-41, Colombia), bajo una modalidad híbrida que permitirá la participación tanto presencial como virtual a través de transmisión en Webex. Esta combinación amplía el alcance de la experiencia, facilitando la conexión entre distintas instituciones y promoviendo la participación de diversas universidades de Colombia en torno al diseño y aplicación del escape room
Además, este tipo de experiencias refuerza una idea clave: la innovación en educación en salud no depende exclusivamente de la tecnología, sino del diseño pedagógico y de la capacidad de generar contextos significativos de aprendizaje.
Diseñar escapes room en simulación clínica: una invitación a repensar la práctica
Este primer Medscape Room Challenge UNISANITAS abre la oportunidad de incorporar el escape room en simulación clínica como parte de su repertorio de estrategias educativas. No como una tendencia, sino como una herramienta que, bien diseñada, puede potenciar el aprendizaje activo y la participación de los estudiantes.
Desde Red de Simulación en Salud, invitamos a ampliar la mirada sobre las metodologías activas y a cuestionar las formas tradicionales de enseñar.
La pregunta que queda abierta es:
¿estamos diseñando experiencias de simulación que realmente desafían a nuestros estudiantes a pensar, decidir y trabajar en equipo?
Si trabajás en educación en salud, este es un buen momento para integrar nuevas estrategias, evaluar su impacto y generar evidencia desde la práctica.

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